Terapia Craneosacral

La terapia craneosacral es una herramienta que procede de la osteopatía, y trabaja con el tacto ligero de las manos sobre el cuerpo. Ha demostrado ser muy eficaz para impulsar el poder de curación natural del cuerpo en numerosas afecciones, tanto físicas como psicológicas, desde la depresión, pasando por insomnio, fobias, dolores crónicos, migrañas y cualquier otro trastorno que precise de la fuerza curativa del organismo.

Todos tenemos un cuerpo capacitado para autosanarse, pero el estilo de vida actual lleva a la mayoría de personas a medicalizar cualquier síntoma, con lo que ese poder regenerador del propio organismo está dormido.

IMG_3500-Edit

La misión de la terapia craneosacral es desatar el poder curativo de nuestro cuerpo, liberándolo de los bloqueos físicos, emocionales y espirituales que frenan esta capacidad. Para ello, el terapeuta escucha las necesidades del cuerpo del paciente, que indica con precisión los puntos que hay que activar.

Se puede utilizar como tratamiento único o bien complementarlo con otras terapias, alternativas o convencionales. Esta terapia ayuda a encontrar el propio centro y a reconectar con él, promoviendo los cambios necesarios para mejorar nuestro tono vital e introducir nuevos hábitos saludables para el bienestar físico y psicológico, especialmente en etapas de gran exigencia o estrés.

Lee mi artículo publicado en la revista Integral nrº 449 (mayo 2017), donde explico los orígenes de este método suave y efectivo: Biodinámica Craneosacral: una terapia no invasiva

 

***

 

¿CUÁL ES EL ORIGEN DE ESTA TERAPIA?

¿Dónde está ese líquido cefalorraquídeo? ¿Está sólo en mi cuerpo?
No. Está en todos y cada uno de sus cuerpos.
Hay un océano de líquido cefalorraquídeo en esta sala…
El Aliento de Vida está dentro de cada uno.”
William G. Sutherland

Encontramos los orígenes de la Terapia CraneoSacral en la medicina osteopática del Dr. Andrew Taylor Still. Su discípulo, el osteópata americano Dr. William Garner Sutherland (1873-1957) amplió su método para trabajar con la osteopatía craneal.

En 1899, cuando el Dr. Sutherland aún era un estudiante, dedujo que los huesos del cráneo humano eran similares a las branquias de los peces y, como tales, podían reaccionar con la respiración.

Cuando comenzó a experimentar con esa tesis, se consideraba que las articulaciones de los huesos del cráneo se formaban juntas en la adolescencia y, por lo tanto, eran incapaces de moverse a partir de ese momento vital. Las investigaciones de Sutherland sobre los veintidós huesos que componen el cráneo humano lo convencieron de que, al contrario de lo que se creía, estaban diseñados para facilitar el movimiento.

Para poner a prueba esa idea, ideó un casco para presionar los huesos craneales individuales. Si éstos se habían fusionado en un todo inmóvil, no se percibiría ninguna diferencia. Comenzó entonces una serie de experimentos sobre sí mismo, con un cuaderno para registrar los posibles cambios y observaciones. Su propia esposa anotaba cualquier alteración en su temperamento que pudiera escapar a su atención.

En su primer experimento, casi perdió el conocimiento y tuvo que liberarse de la presión del casco. Había sentido de inmediato el calor y el movimiento de los fluidos de su columna vertebral, así como el movimiento del sacro, el gran hueso triangular en la base de la columna vertebral.

Al repetir el experimento varias veces con el mismo resultado, llegó a la conclusión de que no sólo hay movimiento en los huesos del cráneo, sino que también el sacro tiene movilidad a través de las membranas que conectan a ambos. A partir de estos experimentos, desarrolló una práctica clínica con pacientes que logró un sorprendente éxito.

¿CÓMO OPERA LA TERAPIA CRANEOSACRAL?

En la base de la terapia estaba el sistema craneosacral, que consta de las membranas y del fluido que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal, así como los huesos conectados. Estas membranas se extienden desde los huesos del cráneo, cara y la boca (conformando el cráneo) y por la columna vertebral hasta la zona del sacro o coxis. El sistema craneosacral desempeña un papel vital para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Dado que el cerebro y la médula espinal forman parte del sistema craneosacral, su influencia es vital sobre una amplia variedad de funciones corporales.

Esta terapia libera los tejidos dentro y alrededor del sistema craneosacral para mejorar el flujo del líquido cefalorraquídeo, con el objetivo de nutrir, proteger y limpiar el sistema nervioso central y aumentar la conductividad nerviosa. Al mejorar el flujo del líquido cefalorraguídeo el cuerpo cuenta con los recursos para funcionar de forma óptima y curarse a sí mismo de cualquier desequilibrio.

Dado que mejora los procesos naturales de curación, la terapia craneosacral se utiliza cada vez más como una medicina preventiva, ya que ayuda a preservar nuestro sistema inmunológico y a reforzar la resistencia contra la enfermedad. Asimismo, calma el sistema nervioso autónomo y favorece la relajación.

¿CÓMO FUNCIONA LA TERAPIA?

Una sesión se realiza con el cliente vestido,  aplicando una ligera presión con las manos en diferentes partes del cuerpo.

El objetivo principal del tratamiento es armonizar y optimizar las fuerzas hidráulicas naturales y los movimientos sutiles que tienen lugar en el cuerpo. Como terapeuta, “escucho” estas circulaciones con mis manos.

Durante el tratamiento, libero tensiones y refuerzo el sistema de sanación personal, apoyando el equilibrio del propio cuerpo. Cada sesión puede diferir de cualquier otra, incluso con la misma persona, dependiendo de las necesidades específicas de su sistema.

Las tensiones profundas del organismo pueden tener su origen en un problema físico, psicológico o químico, y el sistema curativo natural del cuerpo-mente-espíritu necesita un impulso para “reiniciarse” de modo que la curación pueda activarse en todos los niveles.

¿QUÉ OCURRE DURANTE LA TERAPIA CRANEOSACRAL?

(> hacer click aquí para saber más).