Anna es de lo mejor que me he encontrado en el abundante y variopinto paisaje de las terapias en Barcelona que conozco muy bien. Es una terapeuta muy original y auténtica. Una gran profesional que combina varias técnicas (trabajo corporal de craneosacral y acompañamiento biodinámico, mindfulness, ho’oponopono, TRE…) adaptando el itinerario a cada persona. Te escucha, te acompaña, te mima, y te enseña a escucharte y mimarte en tu día a día.

Los resultados de sus terapias son mágicos. Mi último descubrimiento con ella ha sido el TRE, una técnica corporal con ejercicios para la liberación de la tensión, el estrés y el trauma. En una época de grandes cambios profesionales y personales, me está ayudando muchísimo a mantener el equilibrio, y aumentar la energía y la confianza.

Anna además escribe muy bien. Su blog, sus artículos en la revista Integral y su libro recién editado, Pequeño curso de magia cotidiana, dan buena cuenta de la profundidad y el alma de esta mujer. Un plus importante para una ciudad tan cosmopolita, se maneja en varios idiomas: castellano, inglés, francés, húngaro e incluso catalán. Le auguro un camino lleno de éxitos profesionales y personales. ¡Y suelo tener bastante ojo para el talento!

Muchos periodistas, escritores y profesionales del mundo editorial y de la psicología, la hemos fichado como nuestra terapeuta favorita.

Eternamente agradecida y mi proyecto Barcelona literaria, ni os cuento.

¡Gracias, Anna, nos vemos muy pronto!

Sonia Onís Argüelles
periodista, CEO Barcelona Literaria

Para mí, ningún trabajo hecho sin pasión te conduce al bienestar. Y precisamente una de las cosas que definen a Anna como terapeuta es la pasión por lo que hace, que es ayudar a las personas. Siempre atenta, disponible y cuidadosa con las necesidades de cada uno, también hace posible que tengamos una atención personalizada. Es decir, no se limita a una sola disciplina para conseguir la mejoría, sino que integra todas sus especialidades terapéuticas para lograr devolver la energía y la salud a cuerpo y mente.
Y eso responde también a su pasión, porque su formación en técnicas variadas es muy amplia. Para mí, Anna es una terapeuta muy original y única en este sentido.

Yo acudí a ella por mis episodios de estrés agudo. Conozco muchas formas terapéuticas, pero ella usó craneosacral, bioenergía, mindfulness, ho’oponopono… en una rutina definida especialmente para mi caso, además de trabajar las falsas creencias y la escucha activa. Definitivamente, los resultados son sorprendentes. Gracias, Anna.

Irene Claver, escritora y periodista

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