Who takes care of the caregiver? | ¿Quién cuida al cuidador?

I participate in several volunteering groups, and from time to time I pause to ponder on this question.

In the last weeks, I find myself saying «No» more than I’ve done in the past months…

Especially for those who are professional helpers – or I could say, professional givers -, self-care would need to be as much important as helping someone else.

Any time you fly you are reminded how important it is that you pull the oxygen mask first on your own face before you try to help others (in case of emergency). In the same way, it is as important to offer time to rest, to pause, to self-care.

I am not doing it either as much as I feel I’d need it: the most I miss the forest, and I admit I am kind of lazy getting out of town. But I do many other things – and most importantly, for me, the most difficult part is saying YES to myself. Of course, not always, and there are some periods which are busier than others… Still. Against all odds, self-care is imperative.

As a meme informs us, if we are regular, we should meditate 20 minutes a day, and if we’re very busy, then an hour.

Most of the coping mechanisms we develop as children serve to survive and to get our (basic) needs to be met, and do not include self-respect, self-acknowledgment, or self-compassion. Maybe we learned that we need to “lean in”, “hold it together”, “get this done”… so as an adult our major challenge can be to start to take ourselves into account honestly, acknowledging what we might need – and little by little acquire that enormous courage to chose ourselves.

When was the last time you allowed yourself to sit down and stare at the clouds, without doing anything? Or when did you go to sleep early, simply because you felt tired? When did you see your good friend, a silly movie, or stop in your favorite bakery? Or maybe you’d need that self-care moment when somebody else can hold you, can offer your body a sweet and releasing tending massage or other body therapy? What would you do if you’d had a full day only for you?

It’s not only a rendezvous with yourself, a lunch, or a tea… If you feel responsible for others, if you feel you need to do something, please, start with yourself. Own your moods, own your stages, own your tiredness and necessities. Be aware of what you need… and how you can recognize it, and offer it for yourself. Neither you are alone with it.

Taking care of yourself, you are becoming that solid ground that supports those who are most in need. Take care, take up time and space, and then you’ll be able to offer tenfold caring for others.

If it’s possible for you, I invite you to allow that nourishing caring to land with you, especially if your work is to help others. Give it a try.

I enjoy greatly biodynamic craniosacral exchanges with my colleagues, yoga (when not so lazy), pilates (sometimes), meditation, my own Compassionate Inquiry sessions with my therapist, and I also swore myself to get back to swimming. I like spending lazy nights with reading in the bath tube, practicing TRE®, and dancing.

What is your self-care practice?

With love,

Anna

Participo en varios grupos de voluntariado, y de vez en cuando me reflexiono sobre esta pregunta.

En las últimas semanas me encuentro diciendo «No» más de lo que he hecho en los últimos meses…

Especialmente para aquellos que sois profesionales en cuidar los demás, el cuidado personal debería ser tan importante como ayudar a otra persona.

Cada vez que volamos, escuchamos lo importante que es ponerse la máscara de oxígeno en uno mismo primero, antes de intentar ayudar a los demás (en caso de emergencia). De la misma manera, es importante ofrecerse tiempo para descansar, para hacer una pausa, para el autocuidado.

Tampoco me lo ofrezco tanto como lo necesitaría: echo mucho de menos el bosque, y admito que me da un poco de pereza salir de la ciudad. Pero hago muchas otras cosas, y lo más importante es la parte más difícil: decir a mí misma. Por supuesto, no lo hago siempre, y hay periodos en que estoy más ocupada que en otros… Aun así. Contra todo pronóstico, el autocuidado es un imperativo.

Como dice un meme sobre la meditación, si estás bien (regular) deberías meditar 20 minutos al día, y si estás muy ocupado, una hora.

La mayoría de los mecanismos de adaptación y de defensa que desarrollamos de niños nos sirvieron para sobrevivir y satisfacer nuestras necesidades (básicas), pero no incluyen respetarse, conocerse, o la autocompasión. Tal vez aprendimos que siempre necesitamos «esforzarnos», «empujarnos un poco más», «hacer algo»… así que, como adultos, nuestro mayor desafío puede ser comenzar a tomarnos en cuenta de verdad, y descubrir lo que realmente necesitamos, y adquirir poco a poco ese coraje enorme de elegirnos a nosotros mismos.

¿Cuándo fue la última vez que te permitiste sentarte y mirar las nubes, sin hacer nada? ¿O cuándo te acostaste temprano, simplemente porque te sentías cansado? ¿Hace cuándo que viste tu amigo íntimo, una película tonta o tomaste un café en tu panadería favorita? ¿O tal vez necesitarías ese momento de cuidado personal en el que alguien te da la espalda, donde alguien te sostenga, y te ofrezca un masaje dulce y liberador u otra terapia corporal? ¿Qué harías si dispusieras un día completo solo para ti?

No es sólo una cita contigo mismo, una comida, un té… Si te sientes responsable de los demás, si sientes que tienes que hacer algo, por favor, empieza por ti mismo. Sé dueño de tus estados de ánimo, sé dueño de tus etapas, sé dueño de tus cansancios y necesidades. Sé consciente de lo que necesitas… y cómo puedes ofrecértelo. Tampoco necesitas hacerlo solo.

Si te cuidas, te estás convirtiendo en esa tierra firme que sostiene a quienes más lo necesitan. Cuídate, ocupe tiempo y espacio, y entonces podrás ofrecer diez veces más cuidado para los demás.

Si te es posible, te invito a que te permitas que ese cariño nutritivo aterrice contigo, especialmente si eres un profesional en apoyar a los demás.

Yo, por ejemplo, disfruto mucho los intercambios de biodinámica craneosacral con mis colegas, el yoga (cuando no soy tan perezosa), el pilates (a veces), la meditación, mis propias sesiones del Investigación Compasiva con mi terapeuta (Compassionate Inquiry), mis propias sesiones de TRE®… y también me prometí volver a nadar y pasar algunas noches tranquilas con la lectura (en la bañera o en la cama). Y bailar. ¿Cuál es tu práctica de autocuidado?

Con cariño,

Anna

Published by

Anna Sólyom

Certified TRE® Provider, Biodynamic craniosacral therpaist, PSYCH-K® advanced facilitator. Writer. Dancer. Body consciousness. Mindfulness practices and meditations. Reconnect with your wellbeing.

Deja un comentario